
Aviturismo y senderos
De la minga al cuidado del paisaje: una propuesta para conversar con Quetzales de Pijao, familias y guías. La participación y los recorridos están por acordar.
Alianza Nido / Iniciativas
Iniciativas
Huertas, oficios, senderos y acuerdos de cosecha. Ideas que unen el cuidado del territorio con una economía campesina más fuerte.

Próximamente
Cada una tendrá su página cuando el colectivo elija su nivel de visibilidad.

De la minga al cuidado del paisaje: una propuesta para conversar con Quetzales de Pijao, familias y guías. La participación y los recorridos están por acordar.

Un restaurante se compromete a comprar la cosecha antes de que se siembre, y la finca planea su siembra contra esa demanda. Ya funcionó en Filandia; queremos llevarlo a Pijao.

Huertas familiares reactivadas y bancos de semillas, como parte de Sanar y Sembrar. Documentar e intercambiar semillas.

Ebanistería, costura, tejido y los oficios de la casa campesina. Y acompañamiento para que quienes hacen cultura aprendan a ponerle precio y a vender su trabajo.
Visibilidad
La protección va primero. Una iniciativa puede cambiar de nivel cuando quiera: puede pedir a la alianza que actualice o retire lo publicado.
Página completa, fotos con consentimiento y contacto a través de la alianza.
Nombre del colectivo, municipio, qué hace y qué necesita. Sin fotos de personas ni vereda.
Visible solo para quienes organizan y para donantes con acuerdo de confidencialidad.
Mostramos colectivos, nunca personas. El contacto siempre pasa por la alianza.
Cosecha Comprometida
Cada acuerdo registra el restaurante, el colectivo, los cultivos, los volúmenes, la frecuencia y cómo se fija el precio. Aquí mostraremos el total por colectivo, nunca lo que gana cada persona.
Acuerdos en preparación. Publicaremos cultivos, fincas y restaurantes cuando estén confirmados.
Comprométete a comprar parte de lo que se siembra en Pijao. Tú aseguras ingredientes frescos y cercanos; las fincas siembran con la tranquilidad de tener a quién venderle.
Cómo lo hacemos
Las mujeres hicieron buena parte del trabajo de la finca y de la casa sin pago ni reconocimiento, y el trabajo de niñas y niños sostuvo muchas economías familiares. El compromiso es reconocer el trabajo de cada persona en los registros e informes de la alianza.
Los acuerdos de cosecha nombran al colectivo, y cuando así lo eligen, pagan a cuentas que manejan las mujeres que lo integran.
Antes de ofrecer una experiencia preguntamos qué visitantes quiere recibir la comunidad, y cuántos. Nadie debería perder su casa para que otros la visiten.